21 diciembre 2010

CARCASSONE (fin)


Como no podía ser de otra forma, pues bien sabéis de mi gusto por las cruzadas, templarios, cátaros, alquimias y demás temas referentes a esos años, pues no iba a desaprovechar esta ocasión para relataros una parte de la historia donde todo esto se da en más o menos medida.
Carcassone es famosa por su papel durante la cruzada contra los albigenses, cuando la ciudad era un feudo de los cátaros. En agosto de 1209, el ejército de los cruzados de Simón de Montfort forzó la rendición de la ciudad después de un sitio de quince días (es que la dama no estaba en esos días jeje). Tomó prisionero a Raimundo Roger Trencavel y se convirtió en el nuevo vizconde. Amplió las fortificaciones y Carcassone se convirtió en una ciudadela de la frontera entre Francia y la corona de Aragón. En el año 1213, la batalla de Muret, ganada por Simón de Montfort contra el rey Pedro II de Aragón, marcó el preludio de la dominación de los reyes de Francia sobre Occitania.


Puerta y barbacana de Saint Nazaire
Basílica de Saint Nazaire
(la superior y la inferior son imágenes de la red)

Dejando ya atrás los regios muros del castillo, no sin cierta pena por ello, seguimos recorriendo las angostas callejuelas, nos dirigimos ahora hacia otra edificación relevante dentro de la ciudadela, la basílica de Sant Nazario (Saint Nazaire), la cual fue construida por el vizconde de Carcassone Bernardo Anton IV de Trencavel en el año 1096, siendo por aquel entonces una catedral hasta el año 1801 que fue reemplazada por la de Saint Michel. En ella inicialmente se inhumó el cuerpo de Simón de Montfort, jefe de la cruzada albigense (como ya he dicho anteriormente) y posterior vizconde de Carcassone y Béziers, para ser posteriormente trasladados sus restos a Toulouse. En ella se conserva aún la lápida sepulcral de dicho caballero.

La impresionante pila bautismal, ahora trasladada dentro del castillo, en una sala adecuada como museo dan fe de la grandiosidad y opulencia de la basílica/catedral. También hay un órgano, del que se encuentran referencias que ya existía en 1637, es considerado de los más antiguos del Midi francés. Ha sufrido diversas restauraciones y ahora solo se pueden ejecutar piezas clásicas en él.


Ya dejando atrás esos bellos edificios, nos adentramos una vez más hacia el bullicio de las callejuelas, donde los mercaderes y artesanos (ahora modernizados) nos ofrecen a la vista toda suerte de atrayentes objetos para deleite de la vista, el olfato y el gusto, pues encontramos una tiendecita toda llena de chocolate en sus diversas formas y tamaños, nos dejamos guiar por nuestro órgano olfativo y sucumbimos a sus delirios jeje (un pecado lo sé, pero...) Tras ello enfilamos hacia la salida, esta vez escogimos otra puerta, la de Narbonne.


Salimos a la civilización moderna, pero como aún nos quedaba esa nostalgia que a cualquiera le embarga cuando no se quiere despedir de un sitio, entonces fuimos recorriendo su parte exterior, solo una parte de sus murallas, pues ya sabéis que ellas tienen 3 kms, aún así más de 1 km seguro recorrimos, bueno en realidad solo mi cámara y yo, los míos se quedaron en el coche, ya cansados de tanto recorrido pero yo aún no tenía suficiente. Me es muy complicado seleccionar las imágenes para que os podáis hacer una idea sin agobiaros con tanta información, con tantas sensaciones, espero seáis benevolentes conmigo y sepáis perdonarme este derroche de entusiasmo.

Estas imágenes son entre los números 4 y 7 del plano abajo indicado.
Camino a la barbacana del Aude, con sus muros protegiendo dicha entrada

Plano de la ciudadela fortificada de Carcassone

La muralla interior y las puertas están señaladas en rojo mientras que la muralla exterior y las barbacanas se encuentran representadas con amarillo, el castillo en verde y la basílica en rosa:
  1. - Puerta de Narbona y barbacana de Saint-Louis
  2. - Puerta y barbacana de Saint-Nazaire
  3. - Puerta del Aude
  4. - Puerta del Burgo y barbacana de Notre-Dame
  5. - Castillo condal rodeado por un foso y construido a lo largo de la muralla interior
  6. - Barbacana del este que protege la entrada del castillo
  7. - Barbacana del Aude, actualmente destruida
  8. - Basílica de Saint-Nazaire



Se terminó el día, no sin antes disfrutar de un último paseo, esta vez nocturno por la barbacana del Aude y poder admirar todo el conjunto medieval realzado por los focos magistralmente distribuidos. Por aquel entonces, la ciudadela restaba sumida en un profundo sueño, merecedora de un buen descanso, después de albergar una algarabía de turistas y autóctonos de la zona, entrando y saliendo sin parar. Unos, como nosotros, absorbiendo años y años de historia para poder retenerla en nuestras memorias y seguir disfrutando de ello cuando fuera evocado nuestro recuerdo al ver una vez más todas esas fotografías, otros abasteciendo las tiendas y negocios allí dentro congregados y otros cuidando de que todo el entorno sea lo más fiel posible a la historia aún y con el paso de los años, pues ello es un bien de valor incalculable para las presentes y para las futuras generaciones.
El alba por fin hace acto de presencia, entreabro mis ojos y aún con el recuerdo fresco de un agradable sueño grabado en mi memoria, me sonrío estirada en la cama de "mi" casita rural, sabiéndome poseedora de un tesoro, como si fuera la dote de una dama a punto de desposar y que en breve viajará al reino de su futuro esposo.


FIN

(KANET)



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