Vamos
amarnos
como
si no hubiera un mañana,
hagamos
de esta noche
un
mundo donde no exista
nadie
más.
Encendamos
la noche
con
nuestro propio fuego,
que
con cada caricia,
con
cada beso,
la
llama se reaviva
y
nos queme sin quemarnos.
Nuestros
corazones
estallarán
gozosos
con
los instantes vividos.





